
Cómo prepararse para cirugía de catarata
- Dra. Fiona Xacur

- hace 11 minutos
- 5 min de lectura
La cirugía de catarata suele ser un procedimiento ambulatorio y de recuperación favorable, pero su seguridad comienza antes de entrar al quirófano. Saber cómo prepararse para cirugía de catarata ayuda a reducir imprevistos, controlar mejor la ansiedad y llegar con información clara sobre los medicamentos, el lente intraocular y los cuidados que necesitará después.
La catarata ocurre cuando el cristalino natural del ojo pierde transparencia. Puede causar visión borrosa, mayor sensibilidad a la luz, dificultad para conducir de noche, colores menos definidos o cambios frecuentes en la graduación de los lentes. Cuando estas molestias empiezan a limitar sus actividades, la cirugía permite retirar el cristalino opaco e implantar un lente intraocular que lo reemplaza.
La evaluación preoperatoria define su plan quirúrgico
La preparación empieza con una valoración oftalmológica completa. No todas las cataratas avanzan al mismo ritmo ni todas las personas requieren el mismo tipo de lente intraocular. La decisión no depende únicamente de qué tan visible sea la catarata, sino de cuánto afecta su calidad visual, su trabajo, su independencia y actividades como leer, usar pantallas o manejar.
Durante la consulta se revisa la salud general del ojo, incluyendo córnea, retina, presión intraocular y superficie ocular. Estos elementos son especialmente relevantes si existe ojo seco, glaucoma, diabetes, degeneración macular, antecedentes de cirugía refractiva o enfermedades corneales. Una catarata puede tratarse con éxito, pero otras condiciones oculares pueden influir en el resultado visual final esperado.
También se realizan mediciones oculares, conocidas como biometría, para calcular la potencia del lente intraocular. Esta etapa requiere precisión: mide, entre otros datos, la longitud del ojo y la curvatura corneal. Si utiliza lentes de contacto, es posible que deba suspenderlos durante algunos días o semanas antes de estas mediciones, según el tipo de lente y la indicación médica. Los lentes de contacto pueden modificar temporalmente la forma de la córnea y afectar la exactitud del cálculo.
Cómo prepararse para cirugía de catarata: medicamentos y salud general
Comparta con su oftalmóloga una lista completa de los medicamentos, vitaminas, suplementos y remedios que utiliza, aunque le parezcan poco relevantes. Algunos tratamientos requieren ajustes coordinados con su médico de cabecera, internista o cardiólogo.
Preste atención especial a los medicamentos para diabetes, presión arterial, próstata, alergias y anticoagulación. Los anticoagulantes o antiagregantes, como aspirina, clopidogrel, warfarina, apixabán o rivaroxabán, no deben suspenderse por decisión propia. En muchos casos pueden continuarse, pero la conducta correcta depende de la razón por la que los toma y de su riesgo cardiovascular.
Las personas con diabetes necesitan un plan individual para el día de la cirugía, sobre todo si deberán guardar ayuno. Lleve sus registros recientes de glucosa si se los solicitan y comunique si ha tenido descontrol glucémico. Mantener la diabetes controlada favorece la cicatrización y permite valorar mejor si existen cambios en la retina que puedan limitar la visión.
Antes del procedimiento, informe si presenta tos persistente, fiebre, infección respiratoria, infección urinaria, dermatitis activa alrededor de los ojos o cualquier cambio reciente en su salud. A veces es más seguro reprogramar una cirugía electiva que operar cuando el organismo está lidiando con una infección o una condición no estabilizada.
Elija el lente intraocular con expectativas realistas
La cirugía de catarata no solo retira la opacidad: también es una oportunidad para corregir parte de la graduación. Hay lentes intraoculares monofocales, tóricos para astigmatismo y opciones de rango extendido o multifocales que pueden reducir la dependencia de lentes en ciertas actividades.
La mejor opción depende de sus mediciones, salud corneal, retina, estilo de vida y prioridades visuales. Un lente monofocal puede ofrecer una excelente calidad visual a una distancia definida, aunque normalmente será necesario usar lentes para otra distancia. Los lentes multifocales o de rango extendido pueden disminuir la necesidad de lentes, pero no son ideales para todos los ojos y algunas personas perciben halos o destellos nocturnos durante la adaptación.
No existe un lente “mejor” para todas las personas. La recomendación debe ser personalizada y explicada con claridad, incluyendo qué resultado es razonable esperar y si seguirá necesitando lentes para lectura, computadora o manejo nocturno.
Un día antes: prepare lo práctico
Confirme la hora de llegada, la ubicación del centro quirúrgico y las indicaciones de ayuno. Aunque muchas cirugías de catarata se realizan con anestesia local y sedación ligera, el equipo médico puede pedirle que no coma ni beba durante un periodo específico. Siga exactamente las instrucciones recibidas. No asuma que puede tomar café, jugo, leche o caramelos sin autorización.
Organice a una persona adulta de confianza para que lo acompañe y lo lleve de regreso a casa. Después de la cirugía, la visión puede estar borrosa temporalmente y los medicamentos para relajación pueden disminuir sus reflejos. No debe conducir, usar maquinaria ni tomar decisiones importantes ese día.
Deje listo un espacio cómodo para descansar. Tenga a la mano las gotas prescritas, pañuelos limpios, sus lentes oscuros y los documentos o estudios solicitados. Si vive solo, considere pedir apoyo durante las primeras horas, especialmente si tiene movilidad limitada o dificultades para aplicar las gotas.
Qué hacer la mañana de la cirugía
Báñese y lave su cara como de costumbre, procurando no introducir jabón ni productos cosméticos en los ojos. No use maquillaje, crema facial cerca de los párpados, rímel, delineador, lociones con fragancia ni perfume intenso. Estos productos pueden contaminar el área quirúrgica o dificultar la limpieza de la piel.
Use ropa cómoda, limpia y fácil de poner. Es preferible elegir una camisa o blusa que abra al frente en lugar de una prenda que deba pasar por la cabeza. Lleve sus lentes habituales, aunque no necesariamente los necesitará durante el procedimiento, y no olvide su identificación, lista de medicamentos y estudios preoperatorios si se los indicaron.
Tome únicamente los medicamentos que el equipo médico haya autorizado. Si usa gotas oftálmicas, confirme cuáles debe aplicar esa mañana y en qué horario. En algunos casos se indican antibióticos, antiinflamatorios o gotas para dilatar la pupila antes o después de la intervención, pero el esquema puede variar.
Durante la cirugía: qué puede esperar
La cirugía de catarata moderna suele realizarse mediante facoemulsificación. A través de una incisión muy pequeña, se fragmenta y retira el cristalino opaco con ultrasonido; después se coloca el lente intraocular. Generalmente se utilizan gotas anestésicas y, cuando es necesario, sedación para que el paciente esté tranquilo.
No suele sentir dolor. Puede notar luces, sombras o movimientos, pero no verá detalles del procedimiento. La duración puede ser corta, aunque el tiempo total en el centro quirúrgico incluye preparación, revisión y recuperación inicial. Si siente ansiedad, dolor o incomodidad, comuníquelo de inmediato al equipo.
Prepárese también para las primeras horas de recuperación
Al salir, es común tener visión nublada, ligera sensación de arenilla, lagrimeo o sensibilidad a la luz. Estas molestias suelen mejorar progresivamente. La recuperación visual puede ser rápida, pero no es idéntica en todos los casos: una córnea con edema, ojo seco importante, inflamación previa u otra enfermedad ocular puede requerir más tiempo.
Use el protector ocular y las gotas exactamente como se le indiquen. Evite frotarse el ojo, mojarlo directamente durante el baño inicial, cargar objetos pesados, hacer ejercicio intenso o exponerse a polvo y humo hasta recibir autorización. La primera revisión posterior es parte esencial del tratamiento, incluso si siente que ve bien.
Busque atención inmediata si presenta dolor intenso, pérdida súbita de visión, enrojecimiento que aumenta, secreción abundante, destellos nuevos, muchas manchas flotantes o una cortina oscura en el campo visual. Son síntomas poco frecuentes, pero requieren valoración sin demora.
Prepararse bien no significa memorizar cada detalle ni tratar de resolver solo sus dudas. Significa llegar acompañado, con sus estudios completos, un plan claro para sus medicamentos y expectativas realistas. Una conversación cercana con su oftalmóloga permite que la cirugía de catarata se adapte a la salud de sus ojos y a la visión que necesita para retomar sus actividades con mayor seguridad.




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