
Cómo prepararse para cirugía LASIK
- Dra. Fiona Xacur

- hace 2 días
- 5 Min. de lectura
Si está pensando en dejar los lentes o los lentes de contacto, saber cómo prepararse para cirugía LASIK puede darle más tranquilidad y ayudarle a llegar mejor informado a su valoración. Aunque el procedimiento dura pocos minutos, la preparación empieza antes, con una revisión completa de su salud ocular, sus expectativas visuales y su estilo de vida.
El LASIK no es solo una cirugía para "ver mejor". Es una decisión médica que debe personalizarse según la forma de su córnea, la graduación que tiene, la estabilidad de su defecto refractivo y factores como ojo seco, alergias o antecedentes oculares. Por eso, una buena preparación no se limita al día de la cirugía. Comienza desde la primera consulta.
Cómo prepararse para cirugía LASIK desde la valoración inicial
El primer paso es confirmar si usted realmente es candidato. No todas las personas con miopía, hipermetropía o astigmatismo pueden operarse con LASIK, y en algunos casos otro procedimiento puede ser más seguro o más conveniente. Durante la valoración preoperatoria se estudian la córnea, la película lagrimal, la graduación y la salud general del ojo.
En esta etapa, su oftalmóloga puede solicitar topografía corneal, paquimetría, medición refractiva precisa y revisión de la superficie ocular. Estos estudios permiten detectar situaciones que cambian por completo la decisión quirúrgica, como córneas delgadas, irregularidades corneales o signos de queratocono. También ayudan a anticipar riesgos y elegir la técnica adecuada.
Aquí conviene ser muy claro con sus síntomas. Si siente ardor, resequedad, visión fluctuante o si tiene alergias oculares frecuentes, debe comentarlo. Muchas veces el paciente solo piensa en su graduación y deja fuera molestias que sí influyen en el resultado. Un ojo seco no evaluado o no tratado antes de cirugía puede afectar tanto la recuperación como la calidad visual posterior.
Qué debe hacer en las semanas previas
Uno de los puntos más importantes al hablar de cómo prepararse para cirugía LASIK es suspender el uso de lentes de contacto por el tiempo que su especialista le indique. Los lentes de contacto pueden modificar temporalmente la forma de la córnea, y eso altera las mediciones preoperatorias. Si la medición no refleja su córnea real, el plan quirúrgico puede perder precisión.
El tiempo de suspensión depende del tipo de lente. En general, los lentes blandos requieren menos tiempo que los rígidos o gas permeables, pero esa decisión debe individualizarse. No es recomendable adivinar ni seguir consejos de conocidos. Lo correcto es respetar exactamente la indicación dada en consulta.
También es importante que su graduación haya sido estable. Si su receta ha cambiado recientemente, puede ser prudente esperar. El LASIK busca corregir un defecto refractivo relativamente estable. Si el ojo todavía está cambiando, el resultado puede no ser tan predecible como usted espera.
En estas semanas previas, vale la pena cuidar la superficie ocular. Dormir bien, mantenerse hidratado y evitar irritantes si padece alergias o resequedad puede ayudar. Si su oftalmóloga le receta lágrimas artificiales o tratamiento previo para ojo seco, sígalos con constancia. Parece un detalle menor, pero la salud de la superficie del ojo influye mucho en la calidad visual después de la cirugía.
Medicamentos, maquillaje y hábitos antes del procedimiento
No todos los medicamentos interfieren con LASIK, pero es importante informar todo lo que usa, incluyendo gotas, medicamentos hormonales, tratamientos para la piel y suplementos. Algunas condiciones sistémicas o algunos fármacos pueden afectar la cicatrización o agravar el ojo seco. No significa automáticamente que no pueda operarse, pero sí cambia la forma de planear su cirugía.
Si está embarazada, lactando o con cambios hormonales importantes, también debe decirlo. En estas etapas puede haber variaciones en la graduación y en la superficie ocular. En muchos casos se recomienda posponer el procedimiento hasta que la visión se estabilice.
Durante los días previos, procure no usar maquillaje muy pesado en ojos y pestañas, especialmente el día de la cirugía. Cremas, residuos cosméticos o partículas en el borde palpebral pueden aumentar el riesgo de contaminación o irritación. Lo ideal es acudir con el rostro limpio y sin productos alrededor de los ojos.
Otro punto práctico es la organización del día quirúrgico. Aunque el LASIK suele ser ambulatorio, no debe manejar al salir. Necesitará que alguien lo acompañe o pase por usted. También conviene despejar su agenda para el resto del día y planear un ambiente cómodo en casa, con poca exposición a pantallas y sin actividades que obliguen a forzar la vista.
Qué esperar el día de la cirugía LASIK
Llegar tranquilo ayuda. El procedimiento suele realizarse con anestesia tópica en gotas, así que el paciente permanece despierto, pero sin dolor importante. Puede sentir presión leve, luces intensas o sensación extraña durante algunos momentos, lo cual suele ser normal y se explica antes de iniciar.
Comer ligero suele ser suficiente, a menos que su equipo médico le dé otra indicación. No llegue en ayuno si no se lo pidieron. Use ropa cómoda y evite perfumes fuertes o productos en aerosol el día de la cirugía. Son detalles simples, pero hacen más cómoda la experiencia para usted y para el entorno quirúrgico.
En consulta se le explicará cómo colaborar durante el procedimiento, por ejemplo fijar la mirada donde se le indique y evitar movimientos bruscos. Muchas personas llegan con miedo a parpadear o "arruinar" la cirugía. La realidad es que el equipo y la técnica están diseñados para trabajar con altos estándares de precisión, pero escuchar y seguir indicaciones sí es parte de una experiencia más fluida.
Cómo prepararse para cirugía LASIK en lo emocional
No todo es técnico. Una parte importante de la preparación consiste en tener expectativas realistas. El objetivo del LASIK es reducir la dependencia de lentes, pero el resultado final depende de su caso, su graduación, su edad y las características de su ojo. Algunos pacientes alcanzan visión excelente sin corrección para la mayoría de sus actividades. Otros pueden seguir necesitando lentes en situaciones específicas.
Esto se vuelve especialmente importante después de los 40 años. Si ya existe presbicia, el LASIK corrige el defecto refractivo, pero no detiene los cambios naturales de la acomodación relacionados con la edad. Por eso, la conversación preoperatoria debe ser honesta. Una preparación adecuada también significa entender qué puede ofrecerle la cirugía y qué no.
Si siente ansiedad, dígalo. Resolver dudas antes del procedimiento suele cambiar por completo la experiencia. Preguntar cuánto dura la recuperación, cuándo podrá trabajar, si habrá molestias o cuándo podrá usar pantallas no es exagerado. Es parte de prepararse bien.
Después de la cirugía también empieza antes
Aunque el tema sea previo al LASIK, la recuperación se organiza desde antes. Deje listos sus medicamentos postoperatorios si ya se los indicaron, tenga a mano lentes oscuros y prepare un espacio limpio para descansar. Es útil contar con lágrimas artificiales y evitar compromisos sociales o laborales intensos en las primeras 24 a 48 horas, según la evolución esperada.
También debe saber qué cuidados serán importantes después: no frotarse los ojos, usar las gotas como se indiquen, asistir a sus revisiones y evitar albercas, maquillaje ocular o ejercicio intenso durante el tiempo recomendado. Cuando el paciente entiende esto antes de operarse, suele cumplir mejor el tratamiento y recuperarse con más confianza.
Cuándo conviene detenerse y reevaluar
Hay casos en los que prepararse bien significa no apresurarse. Si durante la valoración aparece ojo seco significativo, una córnea con hallazgos sospechosos, una graduación inestable o una expectativa poco realista, lo más prudente puede ser tratar primero esos factores o incluso considerar otra opción. Eso no es una mala noticia. Es una decisión responsable.
En una práctica especializada en córnea y cirugía refractiva, como la de la Dra. Fiona Xacur, este análisis cuidadoso forma parte del proceso. La meta no es operar a todos. La meta es recomendar lo más seguro y adecuado para cada paciente.
Prepararse para LASIK no se trata de memorizar instrucciones. Se trata de llegar a cirugía con estudios confiables, ojos bien evaluados, dudas resueltas y una expectativa realista del resultado. Cuando ese trabajo se hace bien desde el principio, el procedimiento se vive con más calma y con una base médica mucho más sólida. Si está considerando operarse, el mejor siguiente paso es una valoración oftalmológica completa que confirme qué opción visual es la correcta para usted.




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